Recordaron con una placa la memoria del fallecido escritor y los años que vivió en Buenos Aires.

La placa fue colocada ayer por su esposa y su hermano en la puerta de un edificio de la calle Defensa al 400, en el barrio porteño de San Telmo. Allí residió el escritor español entre 1939 y 1942, durante la primera etapa de sus diez años de exilio.

La jornada de reconocimiento, a la queasistió su viuda, Carolyn Richmond, comenzó con el descubrimiento de una placaconmemorativa en el primer domicilio porteño del escritor español, que residióen Argentina entre 1939 y 1949.

Durante la jornada también se presentó unemotivo mensaje inédito hasta ahora, en el que expresó su gratitud haciaquienes le acompañaron en momentos "tan importantes y tan gratos".Con este breve mensaje, grabado en vídeo el pasado 6 de octubre en Madrid ypresentado el jueves en la Oficina Cultural de la Embajada de España en BuenosAires, Francisco Ayala quería estar presente en el homenaje que se le rinde enla capital argentina, setenta años después del inicio de su exilio.

El homenaje a Ayala estaba programado desdehace meses pero cobró especial dimensión tras su fallecimiento, el pasado 3 denoviembre, a los 103 años.

"En este edificio vivió desde 1939 a1942 el escritor español Francisco Ayala, autor de novelas y testigo alerta desu tiempo", reza la placa, instalada en la puerta de un edificio ubicadoen el número 441 de la calle Defensa, en el barrio porteño de San Telmo.

Francisco Ayala vivió una de las etapas máscreativas de su vida en Argentina, donde trabajó como traductor, columnista delos diarios La Nación y Sur, impulsor de la revista Realidad (1947), y escribióalgunas de sus obras más reconocidas, como las colecciones de relatos "Losusurpadores" y "La cabeza del cordero".

"Francisco Ayala fue un bonaerenseespañol", afirmó su viuda durante un coloquio en el que participarontambién el poeta español Luis García Montero y el secretario de la Fundación,Rafael Juárez, como colofón a esta jornada de homenaje.